26 de octubre de 2010

La Nación, una línea de conducta


Urquiza se busca, dice La Nación. Interesante reconocer que ni siquiera tienen un Mitre que les produzca algo de política. Nos habla de grandeza. Y definen grandeza. Grandeza es cuando los intereses populares se arrodillan ante los intereses de la clase dominante. Grandeza tuvo Urquiza, nos dice. Claro, lo pone en medio de próceres. San Martín, Belgrano, Güemes, Moreno. Nos cuela un Saavedra, pero se puede dejar pasar. "grandeza existió a manos llenas en la unidad de argentinos y uruguayos para enfrentar la guerra con el imperio brasileño; grandeza fue la nota dominante de los acuerdos entre Roque Sáenz Peña e Yrigoyen para preparar el advenimiento de la democracia; grandeza, aún tardía, poseyeron Perón y Balbín para reconciliarse y tratar de pacificar a los argentinos."
Dicen grandeza entre uruguayos y argentinos, pero omiten la bajeza de Rivadavia (un procer de ellos) que entregó la independencia de la Banda Oriental; dice grandeza entre Yrigoyen y Saenz Peña, pero omite los 25 años de lucha del radicalismo por el voto universal y secreto; grandeza tardía, dice, entre Perón y Balbín. Sin palabras.
Iguial, todo esto es un saraza para justificar el siguiente párrafo: "Entre estos brillantes momentos de nuestra historia, sobresale el acto de grandeza que dio origen a la Argentina moderna, la que somos y se forjó en la segunda mitad del siglo XIX, a pesar que historiadores extraviados nos quieran hacer creer que esa Argentina fue un error: el apoyo de Urquiza a la organización nacional." O sea, la grandeza de la traición. porque Urquiza fue un traidor al Partido Federal, al Proyecto Federal. Urquiza traicionó a las provincias por un poco de poder. Se alió a portugueses, ingleses y franceses para derrotar a Rosas. Y a los unitarios. Es decir, armó un ejército de extranjeros en contra de la patria. A eso, La Nación, lo llama grandeza. Interesante.
"Urquiza no se movilizó contra Rosas por mero afán de poder; lo hizo por convencimiento propio de que había llegado la hora de constituir el país. De allí su famoso lema de "Ni vencedores ni vencidos" como prenda de unión." No tenía intereses Urquiza. No, que bah. Era un patriota. No tenía interés en la libre navegación de lo rios ni en el comercio por fuera de la Aduana. No. Quería constituir un país. Interesante.
Relata "La secesión de Buenos Aires duró siete largos años y demuestra que la mentada unidad nacional que habría logrado Rosas muy lejos estaba de ser una realidad y que fue la dura tarea de Urquiza buscar los medios de conseguirla. Esta acción tuvo dos pasos fundamentales. En 1859 se libró la batalla de Cepeda, en la que venció a Mitre, terminó con la secesión y logró que Buenos Aires firmara el Pacto de San José de Flores y aceptara la Constitución de 1853 con algunas enmiendas. A pesar de estos hechos, el conflicto renació y en 1861 Urquiza y Mitre se enfrentaron por segunda vez en Pavón. Las crónicas históricas indican que Urquiza abandonó el campo de batalla cuando el combate no estaba definido, lo que permitió la victoria de Mitre. Muy criticado por sus propios partidarios, Urquiza se había dado cuenta de que era necesario llegar a un acuerdo tácito para que Mitre presidiera el país sabiendo que en el mediano plazo Buenos Aires tendría más poder que Entre Ríos." O sea, se rindió sin pelear. O sea, se vendió. O sea, traicionó de vuelta. Es la génesis de su asesinato. Luego de esto, urquiza nunca mas se levantó contra el poder central. Nunca mas organizó un ejército. Le entregó el país en bandeja a los unitarios y se dedicó a sus negocios. A esto, La Nación, lo llama grandeza. Será porque la victoria de Urquiza hizo grande a Mitre. Quizas. "El acuerdo Urquiza-Mitre fue forjado por dos hombres que se habían enfrentado duramente y que conducían a partidarios fanatizados, pero ambos privilegiaron una visión compartida sobre el futuro del país." Omite decir que esa visión del país era netamente mitrista y que los Federales fueron perseguidos y aniquilados. Un detalle.
Termina esta exaltación a la traición con este párrafo indignante: "El lamentable espectáculo que nos brindan los políticos argentinos en los días del Bicentenario nos exime de mayores detalles: una farsa de lo que debió ser la fiesta más importante de la patria de las últimas décadas. No sólo no aparece un programa de país que nos una y entusiasme, sino que ni siquiera se exaltó el cumplimiento del ideal democrático de Mayo, que ha llegado para quedarse y proporciona el suelo firme donde erigir los consensos y la grandeza." Para fiesta es la del Centenario, ¿no? Esa fue una fiesta posta, posta. Lloran porque fue una fiesta popular, donde el proyecto de país está firme y donde la conciencia nacional está resurgiendo. Ellos quieren acuerdos de cúpulas. No esta vez. haremos lo posible para construir un país para todos.

2 comentarios:

  1. ja, estarán posicionando a cobos compañero?

    Grandeza, que hijos de puta, raro que no nombren la Guerra del Paraguay, tanta verguenza les dará?

    ResponderEliminar
  2. No. Estan buscando a uno que traicione, no a uno que ya traicionó. Para mi, esta nota se llama Daniel Scioli.

    ResponderEliminar