Suenan bombos en Avellaneda. Un año mas que se pide por Justicia para Darío y Maxi. Un año mas. Este es el noveno. Darío y Maxi fueron asesinados por la policía bonaerense por reclamar trabajo y dignidad. por ayudar al pueblo a organizarse para construir una sociedad mas justa.
No voy a caer en la arbitrariedad de decir que hoy Dario y Maxi serían kirchneristas. No lo se. Capaz que si, capaz que no. Pero los miles y miles de tipos y tipas que hace 9 años estaban cortando en puente, dispuestos a jugarse la vida (que en rigor, era lo único propio que tenían) hoy son el sujeto político que sostiene este proyecto. El duhaldismo asesinó a 2 pibes como nosotros, porque les jodían. No les jodían como personas, les jodían como sujetos políticos. Como cuadros. A ellos les jode la organización.
Hace 36 años que estamos acostumbrados a resistir. Hicimos de la resistencia un culto. Sabemos de sobra como resistir. los 18 años de proscripción del peronismo, los 20 y algo de la intransigencia radical, los 30 de neoliberalismo.... Nosotros sabemos resistir. Aca estamos dando testiminio. Darío y Maxi son símbolos de esa resistencia popular. Como muchisimos otros.
Hoy el desafío es otro. Hay que cambiar el chip. Organizarse para la ofensiva, implica no solo otros riesgos, sino dejar de pensar que el Conductor va a solucionar todo. "Todos los peronistas tienen el bastón del marsical en la moochila", decía el General. Esta frase, malinterpretada por casi todos, no significa que cada uno va a ser como Perón. O como Nestor. El bastón de mariscal es para hacerse cargo de la parte de la organización popular que le toca, respetando los lineamientos de la conducción y no acumulando poder para uno, sino para el Pueblo. Es tiempo de sacarlo y empezar a sentir que cada uno es parte, que cada uno de nosotros es quien puede, que cada uno de nosotros, junto a todo el resto del Pueblo, es quien va a liberar definitivamente a la Patria. Como querían Darío y Maxi. Como hace Cristina.