2 de mayo de 2012

La CGT en su encrucijada

La interna de la CGT es apasionante, no me voy a cansar de decirlo. Un nivel de rosca galáctica, que va a una velocidad imposible de seguir. Se juegan intereses que se desconocen, se ponen en juego acuerdos históricos y todo el tiempo es a todo o nada, hasta que se baraja, se da de nuevo y el juego de Alianzas cambia. Jugarse por un bando es un certificado de quedar en offside a la brevedad. Lo mejor, desde mi punto de vista, es tratar de entender como funciona. Y cual es la relación entre la corporación que defiende los intereses de los trabajadores y los trabajadores.

Está mas que claro que las cosas cambiaron en el país en los últimos 9 años. Mucho cambiaron. Y cambiaron en el MOO. Cuanto cambiaron es lo que hay que empezar a mensurar. El poder de presión y negociación que tuvo la CGT antaño (pongamos durante el alfonsinismo) no es el mismo que existe en la actualidad. Incluso para hacer un paro general necesitás el apoyo (tácito aunque sea) del Pueblo Peronista. Y está claro que el pueblo eligió a Cristina como su conductora. Descartada, entonces, la posibilidad de un paro general (en el mediano plazo, al menos) queda la presión mediática. La Alianza táctica incipiente entre un sector del Movimiento Obrero y el mayor grupo mediático del país es algo novedoso. Es un acuerdo de supervivencia mutua, que no va a dar los resultados esperados.

Clarin no tiene, a esta altura, la cintura para girar tan rápido. Es un elefante en un bazar y promueve todo el tiempo juegos de suma cero, que a la larga se transforman en pérdidas indefectiblemente. Entender los procesos políticos de los Pueblos se vuelve mas imprescindible a cada momento. Tomar decisiones equivocadas, con el ritmo que tiene la actualidad, es un camino sin retorno hacia el abismo y el olvido. Y esto vale para todos.

Acá Manolo tira unas líneas de como está cambiando el mundo sindical.  La renovación de cuadros en la base, hará que tarde o temprano esa renovación llegue a la cúpula. No es un problema de nombres propios. De vuelta, es un problema de procesos políticos. Quienes están ahora, se llamen como se llamen, están en otra sintonía. Mas preocupados por la rosca superestructural y como se quedan parados frente al Poder estatal y al Poder Privado, el despegue de la base es cada vez mayor. Son pocos los sindicatos que intentan que eso no (les) pase. Uno, claro, es Camioneros. Acomodarse a los nuevos tiempos es complejo para todos los que tenían "las raíces echadas". Intentar sobrevivir es el mandato histórico del sindicalismo corporativo. Barrionuevo tiene miedo que este quiebre se los lleve puestos a todos. Razones no le faltan.

Acá Ricardo repasa, en un gran análisis que comparto 100x100, las razones por las cuales Moyano pifió en su estrategia. Queda por ver el rol que tienen los sectores juveniles dentro de los gremios y si la JS va a ser un cerco para contener el avance o, por el contrario, va a potenciar la renovación de cuadros dirigenciales en la CGT. Si la respuesta es "según el gremio", la opción es la primera, está claro. Entendemos, desde este blog, que algo de fe le tienen (todavía) a Facundo y a su orga desde el Gobierno. Todavía La Campora (o el Evita, o el PM o la Desca) no puso un pie en el mundo sindical. Todavía.

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