9 de marzo de 2010
Carta abierta a la senadora Morandini
Inimaginable, para quien no lo vivió, saber cuántos sueños quedan postergados, cuando no truncos, cuando el exilio. Poderosa se vuelve entonces la condición de decir, desde afuera, desde adentro, desde antes y para después, condición de pocos que termina siendo la razón de muchos, puesta en palabras.
Hubo representado usted, alguna vez, eso mismo; una periodista lejana que al escribir vivenciaba su tiempo y el nuestro, que decía con fuerza y talento y que guió a paladines del oficio o a vocaciones en ciernes. Debe tener el propio archivo, Norma, que le permita leer sus crónicas de antaño. Haga el ejercicio, le pido, y véase entonces; vea que debiéramos crecer para madurar, nunca para abdicar.
Repase –con o sin sonido– la conferencia de prensa del miércoles pasado en el Senado de la Nación, mire el cuadro. Esa foto no la soñamos sino en pesadillas; imposible no comparar con otras imágenes nefastas grabadas a fuego por la historia reciente. Esta vez usted estaba en el cuadro.
En política se pueden blandir pretensiones de abstracción, se puede insistir con los márgenes, se puede tener la soberbia de sólo recalcar, pero más tarde o más temprano, por suerte, la acción muestra a cada uno descarnadamente, la foto en la que se elige salir pone en evidencia, la firma de puño y letra habla más que miles de notas y discursos. Eso es la política al fin y al cabo: la decisión; el cuerpo defendiendo una idea, en acto, no en potencia.
La reserva moral de este país, mire, no la albergan Carrió ni usted, para tranquilidad de Argentina, sino el pueblo, hoy expectante de las mismas miserias y de las mismas inmundicias que –tantas veces– no nos permitieron levantar la cabeza y cuando podemos hacerlo no nos quieren dejar mover las piernas.
Decepción no hay, porque no hubo antes ilusión, pero sí perplejidad ante su presencia en el cuadro, déjeme decir. Perplejos de descubrir que sus palabras no vivían, sino que habían sido marionetas.
Fuente: Pagina 12
17 de febrero de 2010
Foto Internet - archivo
Fuentes judiciales adelantaron a Online-911 que entre agosto de 2007 y octubre de 2009, el ex comisario se comunicó 52 veces con la fundación que dirige el actual titular de la Policía Metropolitana.
16/02/2010 : 15:47 : Tal como adelantó este portal la semana pasada, las relaciones entre el titular de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco, y el ex jefe de la fuerza Jorge "Fino" Palacios, son de vieja data.
Fuentes judiciales informaron a Online911, que en el período que va del 17 de agosto de 2007 al 20 de octubre de 2009, el ex comisario Jorge "Fino" Palacios y el actual titular de la Policía Metropolitana se comunicaron 52 veces. Según los registros que tiene el juez federal Norberto Oyarbide, Burzaco llamó a Palacios 27 veces mientras que el ex comisario lo hizo en 25 oportunidades.
Un dato que llamó la atención de los investigadores es que el 25 de agosto, el día que Palacios renunció a la Policía Metropolitana, Burzaco lo llamó dos veces.
Si bien estas comunicaciones no se encuadran dentro de ningún delito, dejan de manifiesto la aceitada relación entre Burzaco y Palacios, quien está detenido en Marcos Paz junto al espía Ciro James por las escuchas ilegales a Sergio Burstein, familiar de Víctimas de AMIA, al empresario Carlos Avila, al cuñado de Macri, Néstor Daniel Leonardo, entre otras personas.
En el mismo periódo que se produjeron, por intermedio de dos jueces misioneros, las intervenciones ilegales al teléfono del empresario Avila, que continuaron por el lapso de dos años. Luego durante los años 2008 y 2009 fueron intervenidos otros teléfonos.
La semana pasada Online-911 señaló que la cúpula de la Policía Metropolitana seguía respondiendo al Fino Palacios, sin embargo Burzaco en declaraciones radiales lo negó, aunque no desmintió las acusaciones que pesan sobre algunos de los ex comisarios que conducen la fuerza.
Desde que asumió la Policía Metropolitana, Burzaco intentó por todos los medios despegarse de la etapa en la que Palacios ocupó su lugar. Abrió canales de comunicación con la Policía Federal y manifestó que la fueza iba a tener un caracter preventivo.
Fuente: Online911.com.ar>
15 de febrero de 2010
Batalla conocida: La Nación vs los DDHH
Lo primero que se resalta en el editorial, es que “En el caso de Marcela y Felipe Noble Herrera, cabe destacar que no se imputa a su madre, doña Ernestina Herrera de Noble, delito de apropiación o ningún otro”. Resaltar que la viuda de Noble no tiene imputación alguna es una verdad a medias: es de público conocimiento, y las denuncias son claras al respecto, es que las adopciones de estos chicos fueron irregulares, con testigos falsos. Además, es necesario traer a la memoria la denuncia pública que hizo Estela de Carlotto, al recordar una charla que tuvo con Hector Magnetto, donde este último le contaba que conocía los nombres de las madres de los chicos y que se lo diría a cambio de que Abuelas de Plaza de Mayo le de los nombres de sus informantes. No está imputada en ningún delito, pero el marco es de tinieblas y no está claro el rol que cumple la Sra de Noble en esta historia.
Sigue el editorial, argumentando que “Un grupo de familiares de personas desaparecidas se presentó para pedir la investigación de la eventual compatibilidad de los ADN de los Noble Herrera con sus hijos. Marcela y Felipe nunca se negaron a la extracción y a su comparación con los ADN de los interesados en la investigación, pero pusieron ciertas condiciones que, con buen criterio, aseguraban la seriedad del procedimiento. Es una inquietud bastante razonable, dada la difusión mediática del caso y su intencionada utilización para hostigar a la directora del diario Clarín. ”. Cabe aclarar que el buen criterio significaba no hacerse los análisis donde se habían realizado el resto de los cientos de análisis realizados hasta la fecha, es decir, en contra de toda la jurisprudencia existente. Caben las preguntas: ¿No fueron serios los otros análisis de ADN, muchos de los cuales dieron negativos? ¿Saber la verdad es hostigar a la directora del multimedio? ¿Por que la Directora del multimedio se siente hostigada?¿Por qué podían poner condiciones?
Continuando su editorial, el diario La Nación describe como Marcela y Felipe se extrajeron sangre por propia voluntad y luego el juez ordenó el secuestro de elementos personales de los hijos adoptivos para su posterior análisis, y sentencia “Es que el caso es francamente insólito. Sólo se explica por un afán vejatorio a todas luces incompatible con un procedimiento judicial serio.” Quizás el juez solo quiso cumplir con la ley, pues Abuelas de Plaza de Mayo había amenazado con un juicio político debido a las irregularidades existentes en las muestras de sangre tomadas en la morgue judicial. Sin embargo, se debe coincidir en que no fue un procedimiento judicial serio, debido a que, como denuncia el Diario Perfil, en su edición electrónica, el día 23 de enero (http://www.perfil.com/contenidos/2010/01/23/noticia_0028.html) los allanamientos no tuvieron las mínimas medidas de seguridad. Pues, como es de sentido común, un procedimiento judicial serio, es un procedimiento que cumple con las leyes en vigencia. La seguridad jurídica, la institucionalidad, la racionalidad, el apego a las normas, el republicanismo, son algunos de los conceptos con que los grandes medios de comunicación se encargan de repetir hasta el cansancio, Resulta por lo menos raro que en este caso la “seriedad” pase por hacer una cosa distinta a lo que marca la ley. El lugar de la comparación de las muestras de ADN, es el Banco Nacional de Datos Genéticos, que está en el Hospital Durand. No es un capricho, es así la ley. Y las leyes están para ser cumplidas. O por lo menos eso es lo que dice La Nación todo el tiempo.
A punto de finalizar el editorial, La Nación se despacha con un párrafo extraordinario. Sostiene el editorialista: “Ello a menos que se presuma que los órganos jurisdiccionales son sensibles a las presiones de grupos como el de las Abuelas de Plaza de Mayo o a otros intereses ideológicos o políticos que no deberían incidir, en ningún caso, en una decisión judicial.” No queda claro el por que deja afuera de los grupos de presión al multimedio mas grande y poderoso que tiene nuestro país, cuya directora (una de las personas mas influyentes) esta complicada en la causa. O, quizás, esta diciendo otra cosa: que los grupos ideológicos o políticos no debieran incidir en las causas, como si inciden los grupos económicos. Este es el meollo de la cuestión: los grupos económicos, verdaderos dueños del poder desde hace mas de 30 años, no se resignan a perder sus privilegios, y viven como una afrenta someterse a las leyes. Pero nos lo aclara mas el mismo editorial “Llama la atención, además, que estando el lugar y las modalidades del análisis ratificados por la intervención de todas las instancias judiciales, incluyendo la Corte Suprema, se haya ordenado el envío de los objetos allanados a un organismo diferente del fijado en la causa. Es de esperar que rápidamente se corrija este nuevo abuso que contraría expresamente lo ya decidido en el proceso.” De lo que se queja La Nación, es que se cumpla con la legislación vigente. El juez no puede hacer otra cosa que enviar las muestras de ADN al Banco Genético del Durand. Cumplir con la ley, no es de izquierda o derecha, no es ideológico, no es autoritario ni caprichoso. Es lo que corresponde.
Por último, vuelve a sentenciar : “En suma, una innecesaria y agraviante decisión que afecta a los Noble Herrera, quienes ya han tenido que soportar demasiada exposición y maltrato, como para que se sumen medidas tan efectistas como irregulares.” Si en vez de presionar a Abuelas de Plaza de Mayo para que digan los nombres de sus informantes, si en vez de dilatar los procedimientos judiciales, si en vez de recusar a cuanto juez hubo en la causa, si en vez de complicar todo desde un principio, se hubiesen sometido a las pruebas como se sometieron todos los que verdaderamente buscaban la verdad, Marcela y Felipe tendrían resuelta su identidad desde hace mucho tiempo y no tendrían ni la exposición ni la incertidumbre que hoy tienen, pues sean como sean las cosas, ellos son las verdaderas víctimas que son de toda esta situación.
11 de febrero de 2010
4 de febrero de 2010
Operativo "Estamos Mejor"
Otro caso increíble es el montaje que realizaron los K con el tema del Dakar. El más de millón doscientas mil personas que lo siguió a la vera de las rutas en los 9 días que estuvo en el país habría sido un gran acto de despliegue de etapa por etapa para que el mundo creyera que tenemos plata para seguir la competencia con asado, carpas, viajes y otros gastos. Sin ir más lejos, en pleno enero, la militancia logró que, para la llegada del sábado y la coronación del domingo de la travesía Dakar, en la propia Ciudad de Buenos Aires hubiera un 60% de ocupación.
Se comenta que el operativo “estamos mejor” tiene un as en la manga. Hubo miles de militantes que sembraron soja no rentable en todo el país y en marzo va haber una cosecha record, a pérdida, claro, sólo para contradecir a los pobres chacareros que no dan más. Las famosas 4X4 son vehículos de las Unidades Básicas de todo el país que se usan para circular con una calco de “Todos somos el campo”, para esconder las chatas todas viejas y los rastrojeros que se caen a pedazos.
Ni hablar de la venta de autos. El gobierno le dio la guita a muchísimos peronistas (más de 500.000) para que comprar un cero KM y pareciera que hubo una reactivación increíble.
Hasta cuando con esta mentira Cristina!!! TODOS NOSOTROS"
3 de febrero de 2010
Una mañana cualquiera
Una mañana feliz nos tocará. Esa mañana feliz, que seguramente nos merecemos, no se construye como por arte de magia, ni aparece por designio divino. Esa mañana, que seguramente tendremos, la tenemos que construir todos los días. No alcanza con desearlo. No alcanza con sospechar que llegará. Cada día nos tiene que encontrar mas cerca de los sueños y mas lejos de las pesadillas.
2 de febrero de 2010
Las discusiones inútiles
Mientras tanto, el poder discute otras cosas. Cosas que no salen en los diarios ni en la tele. Los trabajadores queremos aumentos salariales, los empresarios se van a negar. Los poderosos complotan, utilizan a sus peones para desgastar al gobierno, para proteger sus privilegios.
1 de febrero de 2010
No hay que comentar, hay que crear una nueva agenda nac & pop
Yo creo que hay que dar un nuevo paso. Hay que crear nuestra propia agenda nacional y popular, con la divulgación de las noticias que a nosotros nos importan. Propongo algunos ejes:
- Lugares donde comprar productos a menor precio (ejemplo, Mercado Central y distintos centros de distribución; o verdulerias o carnicerias, etc)
- Como evoluciona el Plan de asignacion universal. Que problemas hay y como hacer para que los que no estan anotados se anoten
- Centros de Salud: Como acceder a medicina preventiva, donde quedan los centros de prevencion barriales, como funcionan, etc
Son 3 ideas, que pueden ser perfeccionadas, supermejoradas, preo creo que es hora de empezar a hacernos cargo de crear una nueva sociedad.
Abrazo para todos
28 de enero de 2010
En 1810 se celebró la independencia política; estamos luchando por la independencia económica (y vamos perdiendo por mucho, pero lo peleamos); pero tenemos que dar la batalla por la independencia cultural, informativa, de pensamiento. No lograremos ser un país libre, hasta que nos saquemos de encima a las corporaciones que manipulan la realidad.
5 de enero de 2010
La solidaridad, esa vieja excusa
Uno de los mas citados conceptos de la argentinidad es su solidaridad. “Si algo somos los argentinos es ser solidarios” repiten en cadena nacional las doñarosas y los donpedros vernáculos, orgullosos del ser nacional solidario, y despegandose, de paso, de los políticos de turno.
¿Pero somos realmente solidarios? ¿O somos excepcionalmente solidarios? Cada tanto, alguna catástrofe moviliza lo mejor de nosotros y entregamos mucho de lo que nos sobra para los damnificados. Asi, donante y donado readirman el mito del pueblo solidario: “Si no fuera por las donaciones, no se que sería de nosotros”, se escucha, unidireccionalmente en los medios de comunicación. Pegándole a la política, de paso.
Sin embargo, ¿que es lo que pasa entre tragedia y tragedia? ¿Como se expresa la solidaridad del pueblo todo en la cotidianeidad? Una parte de la población, apela a la solidaridad para que los millones de compañeros desclasados y excluidos tengan algo de contención, a través de comedores, casas para chicos de la calle, etc. Una gran parte permanece indiferente y quejandose de todo, sin mover un dedo. Y una parte (mas pequeña) que son los que producen la extraordinaria desigualdad existente, a traves de las extraordinarias ganancias de sus empresas (mucho mas alto que el promedio mundial), la tremenda rentabilidad de sus productos, el bajo salario promedio y la nula capacidad de inversión. Sin embargo, este grupo de gente ha decidido que las cosas son injustas y han destinado una parte ínfima de la rentabilidad de sus empresas a la llamada Responsabilidad Social Empresaria, o dicho de otro modo, a la solidaridad institucional.
Estos programas se enfocan en cuestiones mínimas (apadrinar una escuela, un hospital, una ONG) cuando producen desigualdad a nivel macro, ya sea aumentando el precio de sus productos, ya sea con bajos salarios, ya sea evadiendo impuestos. Este tipo de desigualdad, naturalizada en nuestra región, genera infinita mas pobreza y miseria que aquella que pretende combatir con sus programas minúsculos (que a través las posibilidades que da el dinero, son reproducidos en múltiples medios). Por lo tanto queda una poca conocida capacidad de producir desigualdad y una minúscula capacidad de igualdad reproducida casi por cadena nacional. Son re solidarios, esta muy claro.
Pero avancemos en la descripción del problema. La solidaridad no reemplaza a la dignidad. Es mas, la solidaridad, desde un punto de vista, combate a la dignidad, pues hace digno al que da. Lo llena de orgullo, por eso lo transmite por todos lados (a no confundirse, los programas de RSE no son para que las marcas tengan mejor cabida en la sociedad, son solidarias de verdad), pero hace indigno al que recibe, que depende de otro para su subsistencia. Este úlltimo, lo que necesita es recuperar la dignidad.
Claro, alguno me dirá “Idiota, es mejor que tengan eso a que no tengan nada”. Tienen razón. En el corto plazo, eso es verdad. Pero cuando se transforma en una política, es donde hace ruido. Si a mi me dan a elegir, prefiero que las empresas tengan menos rentabilidad, paguen mejores salarios, e inviertan en mayor producción. Eso sería ser solidarios. Porque lo que necesitan los excluidos es un trabajo digno, no asistencialismo (estatal o privado). Dicho sea de paso, si una empresa patrocina una institución, y logra que solo se consuma su producto allí ¿es clientelismo? “No, chabón, eso es marketing” Ah gracias, no me había dado cuento.
Para que quede claro el concepto, lo que necesita el pueblo marginado y excluido, es participar de la renta nacional, no necesita solidaridad. Claro que los grupos concentrados de poder piensan distinto. Concuerdan que hay que devolver la dignidad, pero ni hablar que toquen su rentabilidad. Eso es intervencionismo, estatismo, y todos los ismos del mundo. El solo echo de plantear la posibilidad de regular la actividad empresaria ya provoca zozobras que resienten al sistema político en su conjunto, y nunca se sabe bien donde comienza y donde termina. Pero que cruje, cruje. Es mas, cuando el planteo es que los que mas tienen tienen que ser solidarios con los que menos tienen en serio (esto signica pagar mas impuestas, tarifas diferenciadas para los servicios públicos, etc), juntos, el sector privilegiado y el sector quejoso, se unen para que esas transformaciones no se puedan ni discutir. La clase media sigue sin mover un dedo “si es todo una mierda, lo que hace falta es seguridad” y los privilegiados anhelan un pasado feliz, al que pretenden volver.
Estamos con dos palabras: Solidaridad y dignidad. Un pueblo feliz es un pueblo digno, que sea autónomo económicamente, y donde cada uno de sus habitantes puede desarrollar sus proyectos. La solidaridad es una herramienta mas que nos ayuda en esa búsqueda. Pero no hay que quedarse solo con eso. En los 40, las damas de la Recoleta eran solidarias, y se encargaban de solidarizarse con todo aquel que lo necesitaba, organizando colectas en grandes comilonas. Evita tambien se preocupaba por los pobres. Sin embargo, ella dio dignidad. En este año nuevo, brindemos porque las acciones sean mas parecidas a las de Eva que a las de las damas de la Recoleta, y porque todos tomemos conciencia de que si no se tocan los intereses de los que mas tienen, la Patria es inviable. Brindemos por un pueblo digno, donde los pares luchen todos los días por la dignidad de cada uno de los miembros del conjunto. La solidaridad no me interesa. Que se la queden los garcas. Ellos fueron solidarios toda la vida. Yo me quedo con la dignidad.
22 de diciembre de 2009
Los Pomar y la policía científica
Los Pomar y la policía científica
Pasado un tiempo, y con las cosas que ya sabemos, resulta interesante analizar el caso con perspectiva ¿Por qué la primer hipótesis que se investigó en el denominado “Misterio de los Pomar” fue el secuestro? ¿Y el segundo, la violencia familiar? ¿Y como tercer hipótesis, la huida por diversas razones, a distintos lugares? ¿Por qué se desechó el accidente? Son algunas de las preguntas que quedan flotando y que, seguramente, jamás van a tener una respuesta certera. Pero nos quedan algunas preguntas, ya que esta es la policía a la que el Gobernador le quiere dar plenos poderes: ¿Esta capacitada la policía? ¿Cómo puede ser que en cada crimen o tragedia, siempre hay que contar con la ineficiencia policial? ¿Esta es la policía que va a discernir si una persona que camina por la calle es merodeador o no?
El accidente de la familia Pomar, y la posterior puesta en escena de una investigación, dejó mucho más que una familia desencajada por el accidente de sus seres queridos: Dejó al desnudo la práctica policial. No le quedó claro a nadie que es lo que hicieron con la investigación. O si. No hicieron nada mas que especular con la vida privada de las victimas del accidente.
Y no es una casualidad que ese sea el razonamiento. No es un error dentro de un cúmulo de aciertos, es una muestra más. La primera hipótesis policial, siempre, es la sospecha. La policía duda, pero no usa el sentido común. No usa criterios lógicos para enfrentar las situaciones mas variadas, ya sea una investigación por accidente, ya sea un robo en un negocio, ya sea la especulación sobre un posible robo. El gatillo fácil es hijo de la sospecha infundada. Y el uso desmedido de la fuerza, es la marca histórica de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Desde esa lógica razona Martín Caparrós: “Si querían terminar de convencernos de lo que ya sabíamos no se les podía ocurrir mejor sketch: que centenares de policías –“efectivos” no parece la palabra indicada– no consigan encontrar un auto rojo en el lugar donde tenía que estar, al costado de la ruta donde se perdió, y que entonces se hayan pasado veinte días intoxicando a la población con todo tipo de versiones imposibles, es un logro extraordinario y despeja cualquier duda. No se les puede siquiera sospechar mala voluntad: les convenía encontrarlos rápido y simplemente no supieron, inepsia casi pura. Ésa es la policía a la que el comandante Scioli quiere entregar más armas para que “tiren a matar”. (Martín Caparros, Critica, 11-12-2009)
¿Y como avanzar en un análisis que nos lleve a un destino posible? Entendiendo que una de las partes del problema de la seguridad es la ineficiencia, la ineficacia de la policía (y en algunos casos son EL PROBLEMA)
Horacio Verbitsky reflexiona sobre esta misma problemática: “Que Stornelli y Starc no tengan ni remota idea de qué es rastrillar una zona no es grave, porque para eso están los técnicos policiales. La peor ignorancia que ostentan es la del gobierno civil de la seguridad, porque lo han delegado en la institución policial que, librada a sí misma, deja ver cuál es su calidad. Esto tiene tanto que ver con la incapacidad como con la corrupción que, desde los tiempos del inolvidable gobernador Eduardo Duhalde, constituye el modo privilegiado de relación de la principal fuerza armada del país con la clase política bonaerense, con momentos excepcionales que duran menos que la coyuntura política que los permitió”. (Verbitsky – Pagina 12 – 10-12-2009)”
El Gobernador Scioli (y sus asesores) tiene la idea de que el problema es la falta de poder de la policía. En ese sentido fueron cada una de sus acciones, a contramano de lo que hicieron sus antecesores (Arslanian y Cafiero), cuya política fue restringir el poder de la Bonaerense y entregar la conducción de la policía a manos de civiles. Quizás este mas cerca del pensamiento del nuevo Ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Abel Posse, quien sostiene que se logró “infectar con un virus ideológico la garantía elemental de seguridad. Impusieron la visión trotskoleninista de demoler las instituciones militares y (que) los policías se sientan más amenazados e inhibidos en la tarea represiva que los delincuentes en su agresión”. ¿Querrá decir eso el Gobernador cuando dice que la policía tiene que tirar a matar? ¿Pensarán desde el Gobierno de la Provincia que “Muchos "garantistas" pagaron su lujo humanista con los cadáveres humanísimos de ciudadanos honestos acribillados delante mismo de sus hijos o padres, mujeres violadas y decenas de policías que mueren sin afecto oficial ni el respeto debido a su profesión imprescindible y peligrosa” como lo escribe en nuevo Ministro de Educación porteño en La Nación?
El Código Contravencional propuesto por el Gobernador de la Provincia es malo en si mismo. No respeta las garantías constitucionales básicas ni establece criterios lógicos a la hora de prevenir un delito. Pero en manos de esta policía, incapaz de encontrar un auto rojo, al costado de la ruta, que desecha la hipótesis del accidente con una liviandad que asusta y que genera dudas a cada paso, este nuevo código contravencional es un arma peligrosísima. Le otorga una discrecionalidad y una autonomía, a un cuerpo acostumbrado a tirar primero y preguntar después, a hombres (como quedó demostrado en este caso) cuya única herramienta para resolver casos es la utilización de informantes. Sin eso, se transforman en un perro que busca su cola. En síntesis, una policía poco profesional, no capacitada, acostumbrada mas al negocio que a su función, se transforma mas en un problema que una solución. La descomposición de un sistema basado mas en la complicidad y la represión, que en la prevención, trae aparejado situaciones como esta, donde los policías se muestran incapacitados de resolver una situación, en principio, bastante simple.
Quizás llegó el momento de repensar la coyuntura, y empezar a ver que, sin una policía altamente calificada, comprometida con su trabajo, cualquier ley, incluso la mejor ley técnicamente posible, va a naufragar. A las medidas de largo plazo que ya conocemos (invertir en educación, en trabajo, en salud), hay que agregarle invertir en capacitación policial, que transformen a esta policía, de una vez, en una policía de la democracia, que cumpla su rol y no despierte sospechas por donde vaya.
18 de diciembre de 2009
El huevo de la serpiente
El huevo de la serpiente
"Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí" (Bertold Brecht)
“Es hora de reiterar, sin cansarse nunca, que deberían activarse reflejos inmediatos cuando los garcas de toda la vida empiezan a hablar de violentos, de zurdos, de patotas, de prevenirse, de los derechos del ciudadano de a pie, de las instituciones violadas, de parar como sea a la inseguridad, de la corrupción desenfrenada, del campo que no da más y de los ataques a la prensa. Ya los conocemos a esos tipos. Nos quedamos con sus acusados.” (Eduardo Aliverti – 09-11-2009 Pagina 12 - Con quiénes quedarse)
“Que se te cumplan los deseos era una vieja maldición gitana; sería bueno que el señor Tineshi recibiera de los hados satisfacción completa a su pedido: que su único derecho humano fuera el derecho a la vida. Y que, por lo tanto, perdiera su derecho al trabajo –gran momento–, su derecho a la propiedad –bruto remate–, su derecho a la libre circulación –duro para la 4x4– o, incluso, su derecho a la libertad y lo encerraran en un cuartito oscuro durante, digamos, treinta días –o nueve años, ya que estamos–, o una semana y media, lo que le parezca al carcelero. Todo para complacerlo –y que su único derecho sea el de la vida”. (Martín Caparrós – 05-11-2009 Critica – El derecho a la vida)
Ante una nueva avanzada de la derecha, que intenta pasar por encima de la Constitución y el sistema democrático, es necesario reactualizar algunos puntos para poder realizar una discusión seria sobre el tema. Hoy (de nuevo) la bandera es bajar la edad de imputabilidad (de 18 a 14 años) con la idea de que aquellos que delinquen recapaciten y, como van a ir a la cárcel (y no a un Instituto de Menores, que es un lugar super agradable y donde todos querríamos estar) no realicen los delitos que ahora realizan. Es el argumento central. Es un planteo tan básico, que no merecería respuesta alguna, pero como ya está naturalizado el discurso, es necesario desnaturalizarlo, para buscar sus orígenes y sus “sentidos comunes”.
La idea de baja de imputabilidad se sostiene en algunos pilares: “los menores entran por una puerta y salen por la otra” repiten hasta el cansancio los medios de comunicación y los voceros de la derecha. ¿Esto que significa? Que quienes entran al sistema penal son liberados por jueces inescrupulosos que están mas preocupados por los derechos de los delincuentes que los de las víctimas. ¿Pero quien entra al sistema penal? No los menores de 18, que están protegidos de ir a la cárcel común, y que cuentan con un Regimen Penal Juvenil, un proceso especial oral y sanciones propias de la edad; menos están dentro del sistema penal los menores de 18, ya que su libertad o no, esta librada a la decisión de un juez. Los jóvenes, después del juicio, quedan en un centro de detención para menores (los llamados reformatorios), los menores de 16, estan a cargo de la decisión del juez, que puede decidir su internacion en un centro de rehabilitación o en un psiquiatrico. Pero definitivamente no vuelven porque si a la calle, salvo que la justicia no pueda probar su culpabilidad. Por lo que, vemos, un sistema que aparece como injusto, con lugares de reclusión que no aportan para la recuperación social de los jóvenes, sino para separarlos de la sociedad. Es el núcleo duro de la idea de apartheid que circula por las cabezas de los dirigentes de la derecha nativa. La UCEP de Macri apaleaba gente sin hogar en las madrugadas porteñas, con el objetivo de que se vayan a otro lado. Incluso hay denuncias de que hubo gente trasladada de la ciudad a la provincia. Su compadre Scioli quiere un código contravensional para encerrar a cuanto sospechoso ande libre. ¿Cosas en común entre uno y otro? Si, el deseo de que desaparezcan. Quieren que “los delincuentes” entren por una puerta y no salgan mas a ningún lado. Si se evaporaran en el aire sería mucho mejor para ellos.
“Basta de proteger los Derechos Humanos de los delincuentes –claman las señoras de clase media en la radio – protejan nuestros derechos humanos”, como si los derechos del hombre y el ciudadano se podrían escindir y proteger unos y no otros. O dicho de otro modo, como si los Derechos Humanos pertenecieran a una clase y no a otra. La protección de los Derechos Humanos, como idea, es la de vivir en una sociedad justa. No porque alguien cometa un delito hay coartarle derechos. Eso, aquí y en cualquier lado, se llama venganza. Y por otro lado, sin un sistema justo, no hay ninguna garantía de justicia, que en el tiempo, es lo único que garantiza una reparación moral y espiritual, y es lo que se tiene que tender en las sociedades civilizadas. Aparte de que un sistema injusto, no garantiza que personas inocentes no sean condenadas.
Analicemos estas dos frases y busquemos que vinculación tienen con el principio de inocencia, con la idea de un juicio justo y con el debido proceso. La construcción mediática se encarga de poner estos conceptos (pilares del sistema legal occidental) como obstáculos a la hora de impartir justicia. “No había pruebas suficientes, entonces lo tuvieron que soltar” lanza un exaltado Ricardo Canaletti (esa copia pirata de Enrique Sdrech) en Canal 13 y TN. “Hicieron mal el proceso, por lo que los asesinos están libres”, nos escupe Paulo Kablan en C5N. “los fiscales que armaron mal el proceso ¿se equivocaron o lo hicieron a propósito?” nos vomita Eduardo Feimann en la radio. Estos nombres son emergentes, pero la realidad es que en los medios argentinos (sobre todo en TV y radio) este tipo de cosas son moneda corriente. En vez de explicar que sin un proceso limpio, no hay garantía de justicia, y sin pruebas no hay culpabilidad, se dedican a sembrar dudas. Sembrar dudas sobre jueces y fiscales es el deporte favorito de los periodistas. Una duda, siempre imcomprobable, excita a la audiencia proclive a las conspiraciones, y agita el fantasma del miedo.
El temor y la desconfianza de la sociedad, sumando al bombardeo mediático, realimenta una realidad que duele, pero impide que exista una solución a largo plazo, pues “nos están matando a todos”. Ese es el segundo grito de guerra, pero ¿quien es el nosotros construido y el ellos construido? El nosotros, claramente, es una clase media urbana, decente, que no comete delitos y que sufre una especie de persecución de los malos, que normalmente son jóvenes de clase baja, mayormente morochos, que provienen de villas miseria y que se criaron en un ambiente de descomposición social. La primera es una construcción absolutamente artificial. No hay una clase decente perseguida por malvados. El maniqueísmo le ha hecho muy mal a nuestro país. No se trata de que desaparezcan aquellos que no nos dejan vivir según nuestras costumbres. A principios de siglo, la Liga Patriótica se encargaba de aquellos que no respetaban “nuestra tradición” y los mataban o los obligaban a irse hacia el lugar de donde habían venido. 50 y pico de años después, lo mismo hacía la Triple A. Por solo analizar parte del siglo XX. En el medio, dictaduras varias intentaron silenciar mediante decretos (como el 4161, que prohibía decir la palabra Peron), planes de seguridad (como el plan CONINTES), o “simplemente represión”. Hoy, después de la dictadura, después de los asesinados en la democracia por fuerzas de seguridad (Teresa Rodríguez, Walter Bulacio, Miguel Bru, Cabezas, los 30 y pico de muertos del 2001, Kosteki y Santillan, Carlos Fuentealba, entre muchos otros casos), hay cosas que no se pueden hacer y se buscan argucias.
Esos ellos “que nos matan cuando salimos a la calle por dos pesos, para comprar droga”, son los que van a recapacitar y van a pensar las cosas 2 veces cuando se baje la edad de imputabilidad. No importa que el discurso choque contra su misma lógica. El recurso de repetir algo hasta el hartazgo para que parezca serio, todavía funciona. El “algo hay que hacer, Sra. presidenta, Sr. gobernador” (aunque ese algo se haya intentado un montón de veces, y todas las veces, a lo largo y a lo ancho del mundo, fracasó por los excesos cometidos) apura a la solución mágica. Hoy será bajar la edad de imputabilidad. Mañana, puede ser cualquier otra cosa, desde encerrar a cualquiera (cuando digo cualquiera me refiero a cualquiera) a partir de la sospecha, hasta la conformación de escuadrones que se dediquen a eliminar gente “sospechosa”. Todo porque algo hay que hacer, para conformar a la multitud enardecida.
El Estado de Derecho está en riesgo. Las tentaciones autoritarias para resolver en el corto plazo problemas que si o si son de resolución a largo plazo están a la vuelta de la esquina. La lucha por los Derechos Humanos exige hoy mas paciencia y mas militancia que nunca antes, pues la disputa no es contra un hecho concreto (torturas, apremios, etc), sino contra la construcción de un sentido común que busca la represión institucionalizada.
La provincia de Buenos Aires esta en una avanzada con el proyecto de contravenciones, pero en otras provincias, ignotos legisladores buscan publicidad con medidas represivas: en Mendoza, un legislador quiere prohibir que los menores de 18 años estén en la calle luego de las 11:30 (salvo que tengan autorización por los padres o tutores); en Salta, un legislador electo quiere reimplantar el servicio militar obligatorio “para darle contención” a los adolescentes; en nuestra provincia, el binomio Scioli-Stornelli quiere implantar un código contravencional que permite una amplísima discrecionalidad policial (con todo lo que ello significa) para llevar detenidos a todos aquellos que resulten sospechosos. Las razzias de los 80, que solo servían para la estadística de la policía, amenazan con volver. Las detenciones al voleo, por portacion de cara, también.
Los Derechos Humanos (que como su nombre lo indica, pertenecen a la humanidad, es decir, se aplica a cualquier ente que pueda probar ser un humano) tienen que ser una guía, un norte en el cual basarnos para construir una sociedad mas democrática y no una valla a la cual saltar o sortear, de acuerdo a los prejuicios ideológicos existentes, o a utilizar de acuerdo al color de piel de la persona.
Repasemos, entonces, que significa hasta ahora defender los “Derechos Humanos de las victimas”: invertir el principio de inocencia, dejar pasar “errores del procedimiento con tal de llegar al veredicto”, saltearnos pasos del proceso judicial para acelerar los tiempos de la justicia, bajar la edad de imputabilidad, detener por sospecha. Es decir, que todos aquellas personas que resulten sospechosas, vayan a la cárcel como sea, en nombre del miedo y la desconfianza, para que “dejen de matarnos como moscas”. Discutir cada uno de estor términos en cada ocasión que se presentan es casi un deber, de lo contrario, la construcción de un sentido común se hace inevitable.
No vamos a irnos a experiencias históricas que sucedieron hace mas de medio siglo. Con retrotraernos 33 años, a la Republica Argentina, vamos a encontrar ese Estado. Y es donde encontramos otro de los pilares de este pensamiento: “Esto, en la época de los militares, no pasaba”. Es una frase que, en algunos “círculos”, se dice en voz baja, con algún dejo de vergüenza, pero que se utiliza como la gota que lima la piedra. Que no haya una multitud escandalizada de que una patota ilegal golpea indigentes, los echa de donde están y les rompe sus escasas pertenencias, por un lado nos habla de la manipulación mediática que sufrimos en nuestro país, y por el otro de una sociedad acostumbrada a mirar para otro lado, para después asombrarse, indignarse y pedir justicia (ya con el “problema” resuelto).
Ahora que esta tan de moda proponer políticas de Estado, porque no aceptamos, como política de Estado, que no se violen los Derechos Humanos de nadie. Y que todo el mundo tenga acceso a la salud, la educación, al trabajo, a la seguridad, a la vida. Que nadie mas sea torturado en una comisaría, que dejen de desaparecer pibes, que se termine el gatillo fácil, que los que tengan que estar presos, lo estén, a través de un juicio justo, que el laburo, la salud y la educación brillen, pero por su presencia. Así todos podemos vivir en paz.